Meditación en Distrito Centro del Ayuntamiento de Málaga

Taller: Cómo liberarnos del miedo y la culpa.

Día: 1 de diciembre de 2017.

Nuria Santos Manzanares, despliega la sonrisa inequívoca del amable de corazón. Es agente para la igualdad del distrito centro del Ayuntamiento de Málaga y ha facilitado que Lama Khenpo Ngedön dirija una sesión de meditación en la respiración a un grupo de veinticinco mujeres que realizan el taller “Cómo liberarnos del miedo y la culpa”. 

Las mujeres vierten entusiasmo. Practicantes afanadas en eso que algunos llaman el desarrollo personal, reconocen lo distintivo de la cualificada experiencia del que hoy viene a dirigir la práctica de la meditación. Con puntualidad, esperan ya sentadas, sin el grácil revuelo de la mañana, sin el habitual trasiego de conversaciones previas al inicio de las sesiones del taller que realizan semanalmente…sus ojos chisporrotean expectativa expectante. 

La sesión discurre de manera sencilla y tranquila…entre las palabras cercanas  de Khenpo Ngedön, nuestros sentidos recogen afirmaciones como  “sin respiración no hay vida”, y aprendemos que hay cuatro fases en la meditación: la postura, la limpieza de la respiración, la relajación del cuerpo y de las tensiones emocionales y la meditación en la respiración propiamente dicha.

Durante la práctica, la voz en la traducción acompasa acordadamente en tono, inflexión, entonación, cadencia… pareciendo que haya una sola voz en la sala dirigiendo la sesión. 

Algunas preguntas sobre la meditación y una despedida cálida con aplausos.

Hasta ahí, realmente interesante la experiencia… Pero cuando Lama Khenpo Ngedön sale por la puerta…queda en la sala como una “postmeditación” que rompe con la clásica afirmación de que la felicidad está en antesala de la felicidad. Una vez que se encuentran solas, expresan realmente el entusiasmo contenido de la experiencia vivida. Preguntan y preguntan sobre Khenpo Ngedön, de dónde es, dónde vive, cuándo lo pueden volver a ver… y comparten la vivencia de una vivencia extraordinaria, manifestando que algo muy profundo han experimentado, en una práctica sencilla. Porque lo profundo y lo sencillo, supongo que son como un hijo y un padre. Lo profundo es hijo de lo sencillo, y lo sencillo, hijo de lo profundo. 

Meditación en Distrito Centro del Ayuntamiento de Málaga
Puntuar artículo

Deja un comentario

quince − nueve =